¿EN QUÉ SE PARECE ALJARAQUE A UN RASCACIELOS?
La torre de César Pelli que la entidad financiera sevillana construye en la Isla de la Cartuja de Sevilla, a 1,67 kilómetros del trío monumental, sigue envuelta en la polémica. La Unesco quiere paralizar su construcción. Es el Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) quien recomienda al Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco incluir los bienes inscritos en la declaración unitaria de Sevilla (Catedral, Alcázar y Archivo de Indias) en la “Lista de Patrimonio Mundial en Peligro”. A su juicio, habrá un impacto “irreversible” de la torre en la percepción “de y desde la Catedral-Giralda y el Alcázar”. La Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla son los que tienen qué decidir el futuro de la torre. El Ministerio de Cultura no tiene competencias urbanísticas, pero la Unesco está presionando a la comisión creada por el Gobierno español para evaluar el posible impacto del proyecto de la Torre Pelli, que costará a Cajasol 353 millones de euros. El Ayuntamiento de Aljaraque ha pasado de ejercer las funciones propias de una empresa inmobiliaria, practicando un urbanismo especulativo de rentabilidades pensadas para ser patrimonizadas por un grupo reducido de personas, algunas imputados por cohecho en un juzgado de Huelva, a un urbanismo que progresa adecuadamente, donde las políticas productivas (Parque Empresarial), la vivienda social (Construcción y Gestión de VPO por la concejalía de Urbanismo) y los equipamientos (Nuevo Ayuntamiento, Teatro, Guardería, Centro de Formación, las Sordas, Red de Carriles Bici, etc) son la prioridad.
En los dos casos descritos, los promotores de las iniciativas, Ayuntamiento de Sevilla y Ayuntamiento de Aljaraque, se han topado con la institución Colegio de Arquitectos como uno de las principales opositoras. El Colegio de Sevilla ha tenido la feliz ocurrencia de convocar un referendum entre los colegiados para oponerse al acuerdo del Ayuntamiento de Sevilla, pacto psoe-iu. El Pajarita se ha superado esta vez. Por otro lado el Colegio de Huelva ha impugnado tres concursos desde que la nueva corporación tomó posesión, pacto psoe-iu, no dejando de llamar la atención la hiperactividad actual en la vigilancia de la quintaesencia de la legalidad y la laxitud mostrada en la época gloriosa del reinado de Pino I, el Casto.